El Gobierno de Cantabria cree que el Ejecutivo nacional junto con las administraciones autonómicas deben «aportar ayudas» para «proteger la salud del tejido empresarial» frente a los aranceles anunciados por Estados Unidos.
«Estamos ante un problema de país y espero que el Gobierno de España llame a las comunidades autónomas para dar una respuesta contundente y coordinada y en línea también con la europea», ha dicho en declaraciones a la prensa el consejero de Industria de Cantabria, Eduardo Arasti.
Y ha pedido que todo ello se haga «sin romper el diálogo con Estados de Unidos, que tiene que estar hoy vigente y más presente que nunca», ha añadido.
Para Arasti, afrontar esta situación pasa por «aportar ayudas para proteger nuestro tejido productivo y nuestro empleo de la misma manera que se hizo con el COVID aportando ayudas para proteger nuestra salud».
En cuanto a la afección de esos aranceles en Cantabria, el consejero ha indicado que el Gobierno está «identificando los sectores más afectados» pero ha afirmado que la región «no está directamente muy expuesta a la exportación a Estados Unidos».
Como ejemplo, ha citado el sector siderúrgico de Cantabria que exporta producción por valor de 12 millones de euros a Estados Unidos y «a Francia 120 millones o a Alemania 107».
En el área industrial que «sí» está afectada Cantabria de «una manera indirecta» es en la automoción, ha detallado. «El sector de la automoción, que representa el 30% del PIB industrial de Cantabria, exporta producción a otros clientes que exportan directamente a los Estados Unidos», ha dicho.
El consejero de Industria ha hecho estas declaraciones antes de participar en la Comisión Permanente del Diálogo Social junto a su homólogo de Economía, Luis Ángel Agüeros.