Las autoridades de México han extraditado este martes a Estados Unidos a 37 «operadores de organizaciones criminales» que han sido enviados en siete vuelos militares diferentes a seis ciudades del noroeste, sur y sudoeste estadounidenses donde, en un compromiso con la Administración de Donald Trump, no se solicitará la pena de muerte a ninguno de ellos.
«Esta mañana el Gabinete de Seguridad de México ha trasladado a Estados Unidos a 37 operadores de organizaciones criminales que representaban una amenaza real para la seguridad del país», ha anunciado en redes sociales el secretario de Seguridad mexicano, Omar García Harfuch.
Al hilo, Harfuch ha afirmado que «a solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos, se ha establecido el compromiso de no solicitar la pena de muerte» contra los reos extraditados en un proceso que ha descrito como «conforme a la ley de Seguridad Nacional bajo mecanismos de cooperación bilateral, con pleno respeto a la soberanía nacional».
«Dichas personas han sido llevadas a las ciudades de Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego, a bordo de siete aeronaves de las Fuerzas Armadas», ha precisado Harfuch, antes de elevar a 92 el total de «criminales de alto impacto enviados a Estados Unidos» bajo el Gobierno de Claudia Sheinbaum, que inició este tipo de traslados el 28 de febrero de 2025, enviando a 29 cabecillas del crimen organizado.

