El viernes 6 de febrero aterriza en Netflix ‘Salvador’, la nueva serie creada por Aitor Gabilondo (‘Patria’, ‘Entrevías’) en la que Luis Tosar encarna a un padre que descubre que su hija forma parte de un grupo neonazi y se acerca a ese mundo radical para intentar rescatarla. Una serie que, según reconoce su protagonista, no podía llegar en un momento social más oportuno, con la ultraderecha disparada no solo en España, sino en toda Europa, y ganando terreno sobre todo entre los jóvenes.
«Tenemos un momento social muy convulso en muchos ámbitos, evidentemente el panorama nacional e internacional ha cambiado sensiblemente en todos los últimos años», reflexiona Tosar en una entrevista concedida a Europa Press en la que destaca que «ahora muchos relatos que nos parecían insólitos hace tiempo calan mucho en la población».
En todo caso, matiza Tosar, ‘Salvador’ no es una serie que «trate de hablar sobre política social» sino que, en clave de thriller ejecutado con potente sello de Daniel Carparsoro (‘Todos los nombres de Dios’, ‘Mikaela’), busca plantear preguntas que arrojen algo de luz sobre ese complejo fenómeno. Seis capítulos que, partiendo de la violencia de estos grupos ultras, canalizada de nuevo a través del fútbol, muestran las muchas aristas y «todos los subterfugios» que usan estos colectivos para convertir el desencanto y la rabia de una juventud desesperada en odio al diferente y violencia extrema.
«¿Qué es lo que está ocurriendo en la base de toda nuestra sociedad para que fenómenos así puedan producirse en realidad? ¿Qué es lo que pasa con nuestros jóvenes? ¿Qué es lo que pasa con sus padres? ¿Qué es lo que hemos hecho una serie de generaciones para que ahora los chicos estén aceptando discursos que nos parecerían insólitos hace tiempo? ¿En qué búsqueda están? ¿Qué necesitan? ¿Cuál es su desesperación?», lanza el actor ganador de tres Premios Goya.
EL PODER PEDAGÓGICO DE ‘SALVADOR’
Y más allá de las trepidantes escenas de acción ejecutadas por Carparsoro, y la intriga propia de un crimen sin resolver, «lo más interesante de ‘Salvador’ es que abre todos estos huecos para que uno se plantee qué tipo de mundo estamos construyendo», subraya Tosar, que confía plenamente en el «poder didáctico» de la serie para lograr que algún joven que está empezando a coquetear con estos grupos pueda verse reflejado y se replantee sus posturas, o incluso para alertar a los padres que ven que sus hijos empiezan a caer en este tipo de radicalización.
«Yo confío. Siempre he sido muy ingenuo en ese sentido, y he tenido experiencias buenas también en ese sentido ya confirmadas, con otras producciones, con películas que le han servido a la gente», dice Tosar, que explica que «la representación en ficción consigue algo que los medios nunca consiguen».
«Los medios reflejan el hecho, reflejan la noticia… que incluso si se reitera te anestesia y no logra conectarte con el ser humano que en realidad ha sufrido el evento. Sin embargo, la ficción sí lo consigue. Le pone carne y hueso, le pone emoción y el espectador ahí sí se identifica. Entonces sí tengo la esperanza de que esto pueda servir», reflexiona.
UNA SERIE «INCÓMODA DE VER»
En este punto coincide Claudia Salas, coprotagonista de la serie en la que da vida a Julia, la amiga de la hija de Salvador dentro del grupo ultra, que también confía en que la serie pueda «generar debate» y «denunciar» a través de su «mirada crítica muy incómoda».
«Porque es una serie incómoda de ver, para analizar una problemática que está ocurriendo hoy en día a nivel social, y ojalá que sí, yo quiero pensar que sí. Si lo que hemos hecho sirve para que una familia o un chico que está empezando a jugar con esto se lo replantee… yo me doy más que por satisfecha y probablemente hemos cumplido con uno de los cometidos», afirma la actriz de ‘Furia’ y ‘La ruta’.
«Pero creo que ‘Salvador’ tiene un trabajo que hay que apoyar. No es simplemente que la serie fluya y tal sola. Sería bueno que también hubiera un plan detrás para decir: ‘hagamos más cosas con esto'», apostilla Tosar.
