El Departamento de Estado de Estados Unidos ha sancionado este martes al presidente del Senado de Palaos, Hokkons Baules, por haber participado, supuestamente, en «actos de corrupción significativos» al aceptar «sobornos» para favorecer a actores radicados en China no especificados.
«El Departamento de Estado designa públicamente al presidente del Senado de Palaos, Hokkons Baules, por su participación en actos de corrupción significativos por cuenta de actores radicados en China», ha indicado el portavoz adjunto, Thomas Pigott, en un comunicado publicado por la cartera.
En el texto, Washington acusa al dirigente parlamentario de «aceptar sobornos a cambio de defender y apoyar intereses gubernamentales, empresariales y criminales de China», acciones que, a ojos de la Administración de Donald Trump, «constituyeron un acto de corrupción significativa y perjudicaron los intereses estadounidenses en Palaos».
Su designación llega tras meses de acercamientos entre Estados Unidos y Palaos en los que el presidente del pequeño país insular, Surangel Whipps Jr., afirmó estar «ya en guerra con China», y que culminaron a finales de diciembre con su aceptación de un memorándum de entendimiento con Washington que incluían 7,5 millones de dólares (6,3 millones de euros) de financiación para sufragar los costes de acoger hasta 75 nacionales de terceros países deportados desde Estados Unidos. Con todo, el Senado de Palaos votó a finales de enero para bloquear su implementación.
SANCIONADO UN EXALCALDE DEL ATOLÓN BIKINI POR «ROBAR» FONDOS DE EEUU
Asimismo, la diplomacia estadounidense ha anunciado sanciones contra Anderson Jibas, exalcalde de la comunidad del Atolón Bikini y de las islas Kili y Ejit, en Islas Marshall, «por su participación en importantes actos de corrupción y malversación de fondos estadounidenses durante su mandato».
«Jibas abusó de su cargo público al orquestar y beneficiarse económicamente de múltiples esquemas de apropiación indebida que incluían robo, uso indebido y abuso de fondos del Fondo Fiduciario para el Reubicación de Bikini, proporcionado por Estados Unidos», reza el comunicado firmado por Pigott, que alega que su actuación «dio lugar al robo de la mayor parte de los fondos» destinados a los supervivientes y descendientes de supervivientes de los ensayos nucleares realizados en los años 40 y 50 en el Atolón Bikini, por los que fueron trasladados a Kili y Ejit.
En concreto, Pigott ha denunciado que el criticado comportamiento de Jibas «supuso un despilfarro del dinero de los contribuyentes estadounidenses y contribuyó a la pérdida de puestos de trabajo, inseguridad alimentaria, migración a Estados Unidos y falta de electricidad fiable» en las citadas islas.
Asimismo, ha lamentado que «la falta de rendición de cuentas por los actos de corrupción de Jibas ha erosionado la confianza pública en el Gobierno de las Islas Marshall, lo que ha creado una oportunidad para la influencia maligna de China y otros países extranjeros».
«Estados Unidos seguirá promoviendo la rendición de cuentas de quienes abusan del poder público para beneficio propio y roban a nuestros ciudadanos para enriquecerse», ha subrayado el Departamento de Estado a través de su portavoz adjunto, defendiendo que las sanciones a Baules y Jibas, que les prohíbe la entrada en territorio estadounidense tanto a ellos como a sus familiares, «reafirman el compromiso de Estados Unidos de combatir la corrupción global que afecta los intereses estadounidenses».
Palaos e Islas Marshall se encuentran entre los pocos países que mantienen vínculos diplomáticos oficiales con Taiwán, cuya soberanía reclama China, y ambas acogen infraestructuras estadounidenses, como la base de pruebas para las defensas antimisiles en el atolón de Kwajalein, en las Islas Marshall, o las múltiples pistas de aterrizaje en Palaos.

