Pekín defiende la solución de dos Estados y subraya que «Gaza y Cisjordania son territorios palestinos inseparables»
El Gobierno de China ha reiterado este jueves su rechazo a «todos los intentos de anexionar» territorios palestinos por parte de Israel, después de que el gabinete de seguridad de Israel aprobara una reforma de la administración de Cisjordania, ampliando sus competencias en esta parte de Palestina.
«China siempre se ha opuesto a la construcción de nuevos asentamientos en los Territorios Palestinos Ocupados y se opone a todos los intentos de anexionar o atrincherarse en territorio palestino o socavar los pilares políticos de la solución de dos Estados», ha señalado el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian.
Así, ha recalcado durante su rueda de prensa diaria que «Gaza y Cisjordania son territorios palestinos inseparables» y que «la solución de dos Estados es la vía fundamental para resolver la cuestión palestina», tal y como ha recogido el portal chino de noticias China News.
«La situación actual en Gaza sigue siendo muy frágil y las partes deben poner fin a cualquier acción que eleve las tensiones y recrudezca el conflicto», ha zanjado Lin, con lo que Pekín se suma al coro de condenas internacionales a la citada decisión del gabinete de seguridad israelí, aprobada durante la jornada del domingo.
La decisión implica aspectos como la asunción de las competencias sobre territorio o licencias de construcción en la histórica ciudad de Hebrón por parte de las autoridades israelíes, modificando una situación instaurada en 1997 que preveía que cualquier nueva construcción debía ser aprobada tanto por las instituciones palestinas como por las israelíes.
El plan incluye también la publicación de los registros de tierras de Cisjordania para que cualquier persona pueda localizar a las propietarias de un terreno y poder hacerle una oferta para su compra. Hasta ahora era un dato confidencial. Asimismo, deroga una norma que prohíbe a personas no musulmanas comprar tierras en la zona que data del periodo en el que Jordania controlaba Cisjordania y crea una «autoridad municipal específica» para gestionar la Tumba de Raquel, en Belén, encargada de la limpieza y mantenimiento del lugar.
Por otra parte, amplía las competencias de seguridad en las zonas A y B previstas en los Acuerdos de Oslo, que preveía que fueran zonas de control civil palestino (A) y de control mixto (B), en ámbitos como aguas, daños a lugares arqueológico y daños ambientales o contaminación, en un momento en el que los países de la región han pedido evitar pasos unilaterales para consolidar el alto el fuego en Gaza y avanzar en la aplicación de la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para la Franja.

