«Cuando juego y me enfado, al ver que no estoy dando mi mejor versión, me frustro»
El tenista español Carlos Alcaraz se mostró «contento» por cómo está afrontando los partidos después de otra exigente victoria este viernes en el torneo ATP 500 de Doha ante el ruso Andrey Rublev, «tranquilo» para «encontrar soluciones» y llegar a la final.
«Si quieres encontrar la solución a un problema, debes estar tranquilo. Es algo en lo que estoy trabajando. Cuando juego y me enfado, al ver que no estoy dando mi mejor versión, me frustro», dijo en declaraciones que recoge la web de la ATP.
El murciano se metió en la final del torneo catarí aguantando los envites del defensor del título. «He estado muy tranquilo, pensando con claridad y siendo positivo. Esos momentos son en los que puedes encontrar soluciones a los problemas», apuntó.
«Sé de lo que soy capaz cada vez que salto a la pista, de lo que puedo hacer. Estoy muy orgulloso de la manera en la que afronto cada partido. Es algo en lo que he estado intentando y estoy recogiendo sus frutos. Estoy orgulloso de mí mismo por seguir mejorando y madurando», añadió un Alcaraz que, después de ser campeón en Australia, sigue mostrando un gran nivel de tenis en 2026.
El español se medirá por el título con el francés Fils
El tenista español Carlos Alcaraz superó (7-6(3), 6-4) este viernes al ruso Andrey Rublev para meterse en la final del torneo ATP 500 de Doha, a un nivel inalcanzable para su rival en busca de alargar su pletórico inicio de 2026 después de ser campeón en Australia.
Alcaraz volvió a brillar en la capital de Catar, sacando su mejor versión para destronar al vigente campeón y tener incluso menos apuros que en los tres partidos anteriores esta semana. A base de duros tests, el murciano encontró la velocidad de crucero en la semifinal contra un Rublev desquiciado por momentos pero capaz de exigir durante dos horas sin evitar el 5-1 en duelos entre ambos.
El número uno del mundo, el tenista más joven de la historia en completar el ‘Grand Slam’, aguantó la reacción del ruso al final del primer set y no cedió ni esa ni la siguiente manga, con un repertorio de golpes al alcance de muy pocos o ninguno, para citarse por el título con el francés Arthur Fils, quien superó (6-4, 7-6(4)) a un Jakub Mensik que venía de eliminar a Jannik Sinner.
Alcaraz empezó dando opciones a un Rublev poco efectivo con las bolas de ‘break’ que dejó un mejorable saque del español. En cambio, el de El Palmar sí rompió cuando pudo y tomó ventaja (4-2) en un primer set que se animó en los últimos juegos. El ruso despertó cuando Alcaraz sacaba para cerrarlo pero el español respondió.
El 5-5 llegó en una doble falta del murciano, tras una queja de su rival al juez de silla, y el enfado del número uno soltó sus mejores golpes. Con todo, Alcaraz dejó escapar bola de set y la manga se decidió en un ‘tie-break’ en el que fue mejor el español, con Rublev rompiendo su raqueta contra la rodilla pero aferrándose aún a la semifinal en el inicio del segundo set.
El español tuvo que levantar dos bolas de ‘break’ en el primer juego, pero lo hizo con tremenda calidad. Rublev rio por no llorar casi y tragó saliva por no reventar otra raqueta cuando se vio 3-0 abajo. El defensor del título en Doha, un tenista más equilibrado que en antaño, tuvo cabeza fría para hacer el 3-3, pero Alcaraz dio otro acelerón para seguir sin rival en lo que va de 2016.
Como avisó en la previa, flamante campeón del ‘grande’ que le faltaba en Melbourne, el de El Palmar quiere mejorar, aunque parezca difícil, porque todos quieren ganarle. Rublev le obligó otro poco rompiendo de nuevo cuando sacaba el español para apuntarse el set, pero Alcaraz no bajó la guardia y al resto se metió en su 34º final, con 22 años, duodécima en sus últimos 13 torneos.

