La primera reunión del sábado termina en fracaso entre fuertes discrepancias por el modelo de sufragio
El Gobierno y la oposición de Somalia llevan más de 24 horas enzarzado en un complejo debate sobre la celebración de las próximas elecciones, todavía en el aire, ante la insistencia de las autoridades en imponer un modelo de sufragio universal que la oposición ha rechazado por imposibilidades logísticas.
Mientras corre el reloj hacia la fecha del 15 de mayo, cuando expira el mandato del Gobierno actual, la oposición ha puesto como condición que el presidente del país, Hasan Sheij Mohamud, abandone su política de reformas constitucionales destinadas a imponer el sufragio universal porque entienden que, con tan poco tiempo, su imposición es tarea prácticamente imposible debido a la compleja realidad política del país.
El presidente del estado separatista de Puntlandia, Said Abdulahi Deni, ha recordado que «a este país le conviene llegar a un acuerdo» y se ha declarado dispuesto a un acercamiento con el Gobierno, a pesar de sus enormes desencuentros. «Estamos comprometidos de verdad con este país, y este país ya no puede cargar con más peso a sus espaldas», ha avisado esta pasada noche en declaraciones recogidas por el portal Caasimada On Line, y en las que ha reiterado su respaldo a la posición conjunta del Consejo para el Futuro de Somalia, la gran alianza opositora somalí, a la que pertenece.
En la coalición también participan destacadas figuras de otra alianza opositora, el Foro de Salvación de Somalia, que incluye por ejemplo al expresidente Sharif Sheij Ahmed y a los ex primeros ministros Hasán Alí Jaire, Mohamed Husein Roble y Abdi Fará Shirdon.
Un segundo tema polémico se refiere a la situación de los presidentes de ciertos estados miembros federales (Hirshabelle, Galmudug y Suroeste), cuyos mandatos han expirado. Los líderes de la oposición, con el presidente de Puntlandia entre ellos, argumentan que estas administraciones regionales deben renovar sus mandatos mediante elecciones indirectas para restablecer su legitimidad política.
«Galmudug, Hirshabelle y Suroeste deberían celebrar elecciones lo antes posible y luego pasar a las elecciones del gobierno central», insistió el presidente puntlandés.

