El Consejo de Seguridad de la ONU sanciona a cuatro comandantes paramilitares, incluido el hermano del líder de las RSF
Al menos 28 personas han muerto y cerca de 40 han resultado heridas, resultado de un ataque efectuado por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) contra la localidad de Mustariha, territorio clave controlado por Musa Hilal, un importante líder de las milicias yanyauid en el estado de Darfur Norte.
Así lo ha denunciado en redes sociales la Red de Médicos de Sudán, que ha precisado que todas las víctimas son «civiles» y que entre los 39 damnificados se encuentran diez mujeres, si bien las cifras podrían aumentar puesto que se trata de un balance «preliminar».
La organización ha condenado «enérgicamente» la agresión «generalizada» de las RSF, acusadas de haber «sembrado el terror entre los residentes» en un ataque que ha tenido como «objetivo instalaciones sanitarias». «Esto ha provocado una gran ola de desplazamientos a las aldeas y asentamientos cercanos, en medio de unas condiciones humanitarias ya de por sí desesperadas», ha agregado.
La Red de Médicos de Sudán ha denuncia que estos ataques son «un delito en toda regla y una violación flagrante de todas las leyes humanitarias e internacionales que penalizan los ataques contra civiles».
Las paramilitares han lanzado este lunes una ofensiva contra Mustahira, desde múltiples direcciones con numerosos vehículos de combate e infantería y han prendido fuego a varias casas. Según fuentes citadas por el diario ‘Sudan Tribune’, durante la operación habrían capturado a uno de los hijos de Hilal, un día después de ser objeto de un intento de asesinato.
Este líder tribal –quien fuera asesor del entonces presidente sudanés Omar Hasán al Bashir, si bien posteriormente se distanció de él con la creación de la milicia Consejo Revolucionario del Despertar en 2014– declaró recientemente su apoyo al Ejército sudanés.
Sancionado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en 2006 por presuntamente cometer violaciones de los Derechos Humanos en Darfur, fue arrestado en 2017 tras una serie de enfrentamientos entre sus fuerzas y las RSF, otrora aliadas del Ejército sudanés. El Consejo Soberano de Transición le otorgó el perdón en 2021.
Este mismo martes, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha manifestado su «profunda preocupación» por la «continua» violencia en Sudán, especialmente en los estados de Darfur y Kordofán, y ha instado a las RSF y las Fuerzas Armadas de Sudán a cesar «de inmediato» los combates.
El grupo de 15 países ha condenado «enérgicamente» los ataques contra civiles, infraestructuras civiles y humanitarias, y en este sentido ha aludido a los «múltiples» ataques que han afectado al Programa Mundial de Alimentos (PMA) desde principios de este febrero. «Los ataques deliberados contra el personal humanitario, sus instalaciones y bienes pueden constituir crímenes de guerra», ha advertido.
Asimismo, los miembros del Consejo han exigido a «todas» las partes implicadas en el conflicto que «protejan a la población civil», cumpliendo con el Derecho Internacional y Derecho internacional Humanitario, así como con sus compromisos adquiridos en virtud de la Declaración de Yeda de 2023.
NUEVAS SANCIONES
Por otra parte, el organismo ha agregado a su lista de sanciones a cuatro comandantes de las RSF, lo que implica la imposición de prohibiciones de viaje y congelación de bienes de estas personas, entre las que figura Abdelrahim Hamdan Dagalo, ‘número dos’ del grupo y hermano del líder de los paramilitares, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti.
Asimismo, las sanciones afectan a Gedo Hamdan Ahmed, comandante de las RSF para Darfur Norte; Al Fatí Abdulá Idris, un general de brigada conocido como ‘Abú Lulu’ –quien llegó a ser detenido por las RSF tras aparecer en vídeos sobre la ejecución sumaria de personas en El Fasher, capital de Darfur Norte–; y Tijani Ibrahim Musa Mohamed, un comandante de campo conocido como ‘Al Zeir Salem’.
Previamente, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos ya habían impuesto sanciones a varias de estas personas, entre ellas el hermano de ‘Hemedti’, por su responsabilidad en abusos de los Derechos Humanos en El Fasher, tomada por las RSF a finales de octubre de 2025 tras cerca de un año y medio de cerco y ataques, tras lo que se perpetraron numerosos crímenes en la ciudad.
La guerra civil en Sudán estalló a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar RSF en el seno del Ejército, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya dañado tras la asonada que derribó en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.

