Las autoridades de Estados Unidos han elevado a más de 40.000 los estadounidenses evacuados «de forma segura» desde países de Oriente Próximo a causa del conflicto desatado en la región por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, en pleno proceso de negociaciones entre Washington y Teherán para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear.
«Más de 40.000 ciudadanos estadounidenses han regresado sanos y salvos a Estados Unidos desde Oriente Próximo desde el 28 de febrero», ha dicho el subsecretario de Estado para Asuntos Globales, Dylan Johnson, quien ha detallado que hasta ahora se han completado «más de dos decenas de vuelos chárter» para llevar a cabo estas evacuaciones.
Así, ha resaltado que «si bien la disponibilidad de vuelos comerciales en toda la región continúa mejorando, los vuelos chárter y las operaciones de transporte terrestre del Departamento de Estado siguen operando», al tiempo que ha asegurado que «los asientos disponibles en las opciones chárter del Departamento son significativamente mayores que la demanda por parte de estadounidenses en la región».
«Muchos estadounidenses siguen saliendo a través de opciones comerciales. A pesar de haber puesto estas opciones a disposición de todos los estadounidenses que han solicitado asistencia de viaje, los vuelos chárter del Departamento de Estado siguen operando con una ocupación media inferior al 40%», ha explicado.
Johnson ha destacado que «la mayoría de los estadounidenses que han solicitado ayuda la han rechazado cuando se les ofreció y han optado por permanecer en el país o reservar opciones de vuelos comerciales más convenientes», antes de especificar que Washington ha dado «asistencia directa» a «más de 27.000 estadounidenses en el extranjero, ofreciendo consejos de seguridad y asistencia de viaje».
Por último, ha hecho hincapié en que «el Departamento de Estado seguirá ayudando activamente a cualquier ciudadano estadounidense que desee salir del Oriente Próximo para que pueda hacerlo», sin que por ahora haya visos de un proceso de negociaciones que pueda derivar en un alto el fuego o el fin definitivo del conflicto.
La ofensiva conjunta ha dejado hasta la fecha más de 1.200 muertos en Irán, según datos publicados por las autoridades del país asiático. Entre los muertos, además del líder supremo, figuran varios ministros y altos cargos del Ejército de Irán, que ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel y intereses estadounidenses en países de Oriente Próximo, incluidas bases militares.

