Este domingo, 29 de marzo, es Domingo de Ramos, comienza así la Semana Santa en Sevilla que apunta a ser un año marcado, de nuevo, por el incremento en el número de nazarenos que está alcanzando «cifras récord» en cada vez más hermandades.
Semanas antes, la hermandad de la Macarena anunciaba en redes sociales que este año iba a superar las 5.000 papeletas de sitio entre nazarenos, músicos, costaleros y demás miembros del cortejo. Una cifra histórica que supone un incremento del 2,70% con respecto a 2025 y de casi el 45% en comparación con el año 2017.
La corporación ha destacado la evolución de los cirios de los tramos del Señor de la Sentencia, que han pasado de 1.053 a 1.953, mientras que los cirios de la Virgen de la Esperanza han aumentado de 1.554 a 2.372 en los últimos 8 años.
La Madrugá se consolida como la jornada con más número de nazarenos en la calle, cerca de 15.000 según datos del último conteo realizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías en 2025.
La Esperanza de Triana, Los Gitanos y el Gran Poder podrían manejar cifras cercanas a los 3.000 hermanos en su cortejo. Quienes superan este año esta cifra son las hermandades de La Estrella, El Amor y San Gonzalo.
La Estrella va a poner en la calle a 3.008 nazarenos este Domingo de Ramos, una cifra que supone un incremento de más de 500 personas si utilizamos los datos del conteo en el que salieron 2.371 hermanos en el cortejo.
En su mismo barrio, San Gonzalo el Lunes Santo tendrá a 3.368 hermanos en su cortejo. Si tenemos como referencia los datos del conteo del Consejo, sería la hermandad con más nazarenos en la calle sin contar a las corporaciones de la madrugada del Viernes Santo.
Cerca se queda El Amor. La hermandad del Domingo de Ramos va a sacar 3.124 nazarenos en la calle divididos en dos cortejos: la Borriquita por la mañana y el Amor por la noche. Unas 1.000 túnicas blancas llenarán la rampa del Salvador iniciando «simbólicamente» la Semana Santa para posteriormente bajar por ella más 2.000 nazarenos de ruán negro.
Por debajo de esta horquilla, la hermandad de la Paz y el Baratillo han anunciado que van a superar los 2.500 nazarenos en su cortejo, en ambos casos cifras superiores a las del pasado año, aunque sin contar con un gran incremento.
El impulso de las corporaciones de barrio se ve reflejado en los 2.275 hermanos que pondrá en la calle la Calzada con San Benito y los 2.195 del Tiro de Línea con Santa Genoveva. En el caso del Cerro del Águila, una de las hermandades más populares de la Semana Santa sevillana y con el recorrido más largo, sacará a 1.692 nazarenos.
El crecimiento en el número de nazarenos también se está notando en hermandades más pequeñas que han anunciado en redes sociales que este año pondrá en la calle a más hermanos que nunca. Es el caso por ejemplo de Jesús Despojado con 770 nazarenos, el Carmen Doloroso con 686 o el Buen Fin con 997.
EN FILAS DE A TRES O A CUATRO
El constante incremento de nazarenos en los últimos años está siendo un importante objeto de debate en la ciudad a nivel organizativo y de seguridad.
Para garantizar el discurrir de las hermandades, desde el pasado año algunas de ellas están formando en filas de a tres o incluso a cuatro para poder cumplir con los tiempos de paso establecidos por el Consejo de Hermandades.
Esta decisión la toma cada corporación en función de sus necesidades. El presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías, Francisco Vélez, ha señalado que el hecho de procesionar de esa forma afecta a los pasillos interiores de las procesiones utilizados como «vías de movimiento» por parte de los agentes de Policía. Ante esta situación, el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Toscano ha pedido «colaboración» a las hermandades.
«Creo que, seguramente, con casi toda seguridad van a tener que procesionar de tres o de cuatro, porque hay algunos cortejos que son absolutamente inasumibles por el número de nazarenos: es un tema que tienen que resolver las propias hermandades, puesto son las que deben autoregulares. Esto no es competencia del Consejo, ni del Arzobispado ni del Ayuntamiento», ha afirmado Vélez.
En opinión del presidente del Consejo, «quizás son los propios sevillanos los primeros que quieren que eso se regule, porque los cortejos se hacen interminables. Creo que pone nerviosa a la gente, el estar dando tiempo de pie viendo pasar a nazarenos y puede inquietar en algunos momentos».

