Pide aplazar mantenimientos en refinerías, reducir la demanda de petróleo y evitar medidas que distorsionen el mercado.
La Comisión Europea ha instado a los Estados miembro a prepararse ante una posible disrupción prolongada del suministro energético y a actuar de forma conjunta para garantizar el abastecimiento de petróleo y productos refinados en la UE, en un contexto de creciente volatilidad derivada del conflicto en Oriente Próximo.
En una carta remitida a los ministros de Energía en vísperas de su reunión informal por videoconferencia de este martes, el comisario del ramo, Dan Jorgensen, advierte de que la situación geopolítica está ejerciendo una «presión significativa» sobre los mercados globales de petróleo y gas, en particular tras el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del suministro mundial.
Aunque subraya que el impacto inmediato sobre la seguridad de suministro de la Unión se mantiene «contenido», gracias a la diversificación de las fuentes de importación y al limitado peso previo de la región en las compras europeas, advierte de que «la intensificación de la competencia global» por los recursos energéticos podría traducirse en una mayor volatilidad en los mercados europeos.
«A corto plazo, preocupa especialmente la dependencia de la UE de la región del Golfo de Oriente Próximo para los productos petrolíferos refinados, agravada por la disponibilidad más limitada de proveedores alternativos y de capacidad de refino para determinados productos dentro de la UE», explica en la carta a la que ha tenido acceso Europa Press.
En este contexto, la Comisión pide a los Estados miembro anticiparse y adoptar medidas para reforzar la preparación ante un eventual deterioro de la situación, en línea con las discusiones que se han intensificado en las últimas semanas en el seno de la UE y que centran también el encuentro de este martes entre los titulares de Energía.
COORDINACIÓN DE RESERVAS Y AHORRO DE DEMANDA
Entre las principales recomendaciones, el Ejecutivo comunitario insta a aprovechar al máximo los mecanismos existentes, como el grupo de coordinación del petróleo, para planificar de forma conjunta el uso de las reservas estratégicas y optimizar el equilibrio entre oferta y demanda, en particular en lo que respecta al combustible de aviación y al diésel, así como al acceso al crudo para las refinerías.
«Este enfoque debe tener en cuenta las necesidades del mercado y el impacto de la liberación de reservas sobre la seguridad de suministro también a medio plazo. Estas reuniones también pueden utilizarse para coordinar nuestra comunicación pública y transmitir un mensaje coherente que tranquilice a los agentes del mercado y limite la volatilidad», añade el comisario.
Asimismo, Bruselas anima a los países de la UE a promover medidas de ahorro de la demanda como «herramienta esencial», especialmente en el transporte, en línea con el plan de diez puntos de la Agencia Internacional de la Energía para reducir el consumo de petróleo.
Jorgensen advierte además de que deben evitarse decisiones que puedan agravar la situación, como aquellas que incrementen el consumo de combustible, limiten la libre circulación de productos petrolíferos o desincentiven la actividad de las refinerías europeas, y pide tener en cuenta el impacto transfronterizo de las medidas nacionales con el fin de preservar la coherencia del mercado interior.
REFINERÍAS, BIOCOMBUSTIBLES Y VIGILANCIA DEL MERCADO
Para garantizar el abastecimiento, recomienda aplazar cualquier mantenimiento no urgente en las refinerías y explorar el aumento del uso de biocombustibles, al tiempo que insiste en reforzar el seguimiento del mercado mediante «mecanismos sólidos» de supervisión e intercambio rápido de información que permitan detectar riesgos y con el fin de permitir actuación «eficiente y oportuna» a escala europea.
Con todo, Bruselas insiste en que la UE parte de una posición «relativamente sólida», gracias a la obligación de los Estados miembro de mantener reservas estratégicas de petróleo y contar con planes de contingencia, y apuesta por seguir trabajando con los países de la UE para anticipar y afrontar los retos del mercado que permitan garantizar un suministro seguro.
