El Kremlin ha destacado este martes que están recibiendo «una enorme cantidad de solicitudes» para suministrar energía como consecuencia de la grave crisis energética provocada por la guerra en Irán, lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, que se ha extendido a varios países de Oriente Próximo.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha explicado que a los contactos ya sabidos con Serbia y Hungría se le han sumado otros solicitantes «alternativos», si bien no ha especificado cuáles.
«Ahora que el mundo se encuentra inmerso en una grave crisis económica y energética, cuya magnitud aumenta día a día (…) Hemos recibido numerosas solicitudes para adquirir nuestros recursos energéticos de destinos alternativas», ha destacado el portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin.
Peskov ha explicado en rueda de prensa que Rusia está ya negociando el suministro de hidrocarburos con el objetivo de «ajustar lo mejor posible» los intereses nacionales, según recoge la agencia estatal de noticias TASS.
El pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque sorpresa sobre Irán y su programa nuclear, mientras se desarrollaban conversaciones con la mediación de Omán, que ha dejado ya más de 2.000 muertos en la nación persa.
En las últimas semanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado las amenazas de borrar a Irán del mapa, incluyendo infraestructuras civiles como centrales eléctricas o desalinizadoras, si no reabre el estrecho de Ormuz, mientras continúan las operaciones para descabezar la cúpula iraní.
El tráfico a través de paso de Ormuz, ruta clave para el suministro de gas natural licuado y petróleo desde los países del golfo Pérsico al mercado mundial, representa ahora menos del 10% de los niveles previos a la guerra, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

