El boxeador ruso Arslanbek Makhmudov se muestra confiado en poder derrotar este sábado en Londres al británico Tyson Fury, dos veces campeón del mundo del peso pesado y al que cataloga de «leyenda» y de «uno de los mejores de la historia» de esta categoría.
El peso pesado de 36 años, nacido en Daguestán y afincado en Canadá, se enfrentará a Fury en el Tottenham Hotspur Stadium, reconoce que no sabe «cómo» puede salir vencedor, pero, «por supuesto», tiene claro que lo logrará pese al nivel e historial de su rival.
«Este tipo es una leyenda, uno de los mejores pesos pesados de la historia. Tyson Fury es el profesor de la mente y del boxeo. Gran parte del boxeo es mental y él es un maestro, pero el boxeo también es espiritual y voy a ser fuerte, espiritual e inteligente», expresó Makhmudov al periódico ‘The Guardian’.
Por este motivo, el púgil admite que «se puede decir» que el combate de este próximo sábado en la capital inglesa «es una guerra entre lo mental y lo espiritual». «Ya veremos quién tiene más éxito», remarcó.
Makhmudov, que solo ha perdido dos de sus 23 combates profesionales hasta la fecha y cuenta con 19 victorias por k.o en su haber, citó el coeficiente intelectual boxístico de su rival como una de las mayores amenazas para sus esperanzas de victoria y señaló la forma en que este se ha enfrentado a Wladimir Klitschko y Deontay Wilder en el pasado como prueba.
Por otro lado, no le preocupa en absoluto pelear ante un público británico que estará volcado seguramente con Fury tras su victoria por puntos sobre Dave Allen en el Sheffield Arena en octubre del año pasado, y después de haber soportado dificultades en su juventud antes de mudarse a Montreal hace nueve años.
Quizás eso no sea sorprendente viniendo de un hombre que en su momento viajó a Moscú para pelear contra un oso, una experiencia que Makhmudov no tiene intención de repetir. «No, no. Fue horrible, para ser sincero. Uno de mis amigos me hizo una propuesta y me dijo: ‘¿Quieres hacer una locura'». Yo le respondí: ‘Vale, no puedo negarme’. Pero nunca volveré a hacerlo, el oso intentó morderme y menos mal que no pasó nada», sentenció.

