España crecerá un 2,1% este año, lo que supone una décima menos de lo esperado, y tendrá una inflación del 3,6% (1,5 puntos porcentuales más), según las previsiones de Mapfre Economics publicadas este jueves.
El Servicio de Estudios de Mapfre ha revisado sus estimaciones anteriores «ante el fuerte aumento de la inflación debido al contexto actual», marcado por el conflicto en Oriente Próximo causado por la guerra entre Estados Unidos e Irán, informa en un comunicado.
Así, el informe ‘Panorama Económico y Sectorial 2026: actualización de previsiones hacia el segundo trimestre’, publicado por Fundación Mapfre, apunta a un crecimiento del PIB de un 2,1% en 2026 y de un 1,9% en 2027, por encima de la media de la eurozona, pero por debajo del promedio global.
En cuanto a la inflación, la sitúa en el mencionado 3,6% para este año y en el 2,2% para el siguiente, en este caso superior en la comparación europea pero inferior a la media mundial.
ENTORNO «ESTANFLACIONARIO»
En el panorama internacional, el Servicio de Estudios analiza que «el ciclo económico global transita hacia un entorno estanflacionario, impulsado por tensiones geopolíticas, disrupciones logísticas y shocks energéticos», y sostiene que «la geopolítica se consolida como el eje rector, subordinando la política monetaria a una rigurosa gestión de riesgos».
En ese contexto, prevé un crecimiento mundial del 2,9% para 2026 y del 3,1% para 2027, mientras que sitúa la inflación en el 3,7% y el 3%, respectivamente.
En el desglose regional, señala un impacto «asimétrico», con una Europa que «seguirá creciendo, pero a un ritmo más débil de lo previsto y bajo un régimen de inflación más elevada y volátil, configurando un escenario bisagra más que una trayectoria definida».
Además, ve probable «un periodo de convivencia con presiones inflacionarias impulsadas por la energía y el transporte» en el corto plazo. Así, estima un crecimiento del 1% para 2026 y del 1,2% para el próximo año, además de una subida de los precios del 2,5% en el año actual y del 2% en el 2027.
En contraste, Estados Unidos estaría «mejor posicionado para absorber varios meses de inflación más elevada», gracias a su condición de productor energético, la flexibilidad de su tejido productivo y la profundidad y sofisticación de sus mercados financieros, que actúan como «amortiguadores relevantes frente al shock», interpretan los autores.
En ese entorno, crecería un 2% en 2026 y un 1,9% en 2027, y registraría una inflación del 3,3% y del 2,1%, respectivamente.
Por su parte, el impacto para Asia sería «similar al europeo, pero potencialmente más delicado por su mayor exposición directa al comercio energético y a las rutas marítimas afectadas», cifrado en un crecimiento del 4,5% para ambos años y una inflación del 1,3% en 2026 y del 1,4% en 2027.
Finalmente, el informe observa un escenario «menos homogéneo y, en promedio, menos adverso» para América Latina en comparación con Europa y Asia, si bien condicionado por los mismos vectores geopolíticos, y apunta para estos dos años unas mejoras del PIB del 1,9% y del 2,1%, así como unas subidas de los precios del 8,8% y del 7,8%, respectivamente.
Por último, augura para la industria aseguradora «una cierta resiliencia, apalancada en el crecimiento nominal derivado de la inflación, aunque sujeta a una acentuada volatilidad financiera», bajo las siguientes estimaciones: una mejora global de las primas del segmento Vida del 5,4% en 2026 y del 6,7% en 2027 y, para el No Vida, del 5,5% y del 6,4%, respectivamente.

