El Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC) ha denunciado de cara a la campaña estival de extinción de incendios de 2026 que este trabajo arrastra problemas «estructurales y operacionales que año tras tras año empeoran las condiciones profesionales y de seguridad de los pilotos». Además, denuncian las «deficiencias y carencias» de la regulación al respecto.
De esta manera, ha destacado la falta de pilotos y de relevo generacional y advierte que en la actualidad más del 50% de los pilotos de extinción de incendios tienen 50 o más años. «En una década la mayoría ya no ejercerá, mientras que la incorporación de nuevos pilotos a esta actividad es muy escasa, solo el 3% tiene menos de 35 años», ha criticado.
Además, ha denostado la modificación de la normativa que regula los tiempos de actividad y descanso de las tripulaciones (Flight Time Limitations, FTL, en sus siglas en inglés) presentada por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).
Según ha dicho, esta permite extensiones de actividad sin descanso intermedio de hasta 20 días consecutivos, excesos sistemáticos en los tiempos máximos de actividad diaria, reducciones del tiempo mínimo de descanso, o no computar el 50% de las horas de actividad de las tripulaciones, «entre otros factores que inciden negativamente sobre la fatiga y las condiciones de seguridad de los profesionales».
En la misma línea, COPAC también ha criticado el Real Decreto por el que se desarrollan medidas de coordinación instrumental para la prevención, vigilancia y extinción de los incendios forestales. A su juicio, hay «falta de criterio técnico aeronáutico y desconocimiento sobre aspectos operacionales, con un claro impacto en la seguridad de los vuelos y en la eficiencia y eficacia de las operaciones de extinción».
En especial, el colegio profesional denuncia la «indefinición» en la competencia de puestos y funciones clave, como el coordinador de medios aéreos, así como el establecimiento de indicativos de radio con una visión más administrativa que aeronáutica, lo que «dificulta» la identificación rápida de las aeronaves en un entorno operacional complejo e imprevisible y aumenta el nivel de estrés de las tripulaciones durante la coordinación aérea.
COPAC concluye diciendo que es «imprescindible» mejorar las condiciones profesionales de los pilotos, poner fin a la temporalidad y dar estabilidad a sus programaciones de actividad y descanso, mejorando la planificación de los operadores o acondicionando adecuadamente las áreas de descanso en las bases, «que en muchos casos son contenedores de obra».
«Las previsiones para este verano presentan de nuevo un alto nivel de peligro de incendios, sin embargo, los pilotos que estarán al frente de las operaciones aéreas de extinción lo harán bajo condiciones menos seguras, aumentando el nivel de riesgo y de posible siniestralidad», ha lamentado.
