Hamás subraya que Israel «no tendrá éxito a la hora de eliminar el estatus de Jerusalén y la mezquita de Al Aqsa»
El Gobierno palestino ha cargado con dureza contra el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, por irrumpir en la Explanada de las Mezquitas y pasearse por el complejo portando una bandera israelí, en lo que enmarca en las políticas de las autoridades israelíes para modificar el ‘statu quo’ y socavar los derechos de los palestinos.
El Ministerio de Exteriores palestino ha condenado «firmemente» las acciones del «extremista» Ben Gvir, quien durante los últimos meses ha realizado polémicas visitas a la Explanada de las Mezquitas –conocida por los judíos como Monte del Templo o por los musulmanes como Noble Santuario–, un hecho que tuvo lugar durante el ‘Día de la Bandera’ y en la víspera del 78º aniversario de la Nakba, que se celebra este viernes.
Así, ha criticado firmemente en un comunicado publicado a través de redes sociales las «incursiones de milicias de colonos» y las «medidas represivas en el Jerusalén ocupado, incluido el cierre de la Ciudad Vieja», durante la citada marcha, en la que los participantes corearon eslóganes como «muerte a los árabes» y «que ardan vuestras ciudades».
La cartera ha manifestado que «esta incursión y las prácticas provocativas acompañantes, incluido el izado de banderas de la ocupación en los patios de la mezquita de Al Aqsa y la celebración de rituales provocativos en su interior, se enmarcan en la política sistemática y deliberada de Israel, encabezado por un gobierno extremista de ocupación».
«Esta política busca imponer por la fuerza nuevas realidades en el Jerusalén Este ocupado y socavar el ‘statu quo’ histórico y legal en la bendita mezquita de Al Aqsa. Es parte de un plan colonial que busca una división especial de la ciudad, su judaización para acabar con su identidad religiosa e histórica, y la alteración de su carácter legal, cultural y demográfico», ha alertado.
«Esto constituye una clara violación del Derecho Internacional y una grave provocación a los sentimientos de los palestinos y de millones de creyentes en todo el mundo», ha advertido, antes de reiterar que «el Estado de Palestina tiene soberanía legal absoluta sobre el ocupado Jerusalén Este». «La ocupación israelí no tiene soberanía en la ciudad y sus lugares sagrados», ha esgrimido.
Por ello, ha insistido en que «todas las medidas unilaterales ilegales adoptadas por las autoridades de ocupación son nulas y carecen de efectos jurídicos, independientemente de los intentos de la ocupación por imponerlas por la fuerza», antes de alertar de las «repercusiones de estas graves, repetidas e inaceptables violaciones, incluidos intentos para confiscar propiedades en Jerusalén».
«Responsabilizamos totalmente al gobierno de ocupación israelí de esta peligrosa escalada y pedimos a la comunidad internacional y a todos los Estados a que cumplan con sus responsabilidades legales y morales y tomen medidas inmediatas para detener estas continuas violaciones contra nuestro pueblo y los lugares sagrados en la Jerusalén ocupada», ha subrayado.
De esta forma, ha vuelto a pedir la aplicación de «medidas disuasorias contra los colonos y sus líderes extremistas, incluidos aquellos que dirigen el gobierno de ocupación», en referencia a Ben Gvir y otros altos cargos del Gobierno de Benjamin Netanyahu, encabezado por el Likud e integrado por partidos ultraderechistas y ultraortodoxos.
CONDENA DE HAMÁS
Por su parte, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha condenado las acciones de Ben Gvir y la citada ‘Marcha de la Bandera’, que ha descrito como «intentos fallidos de judaizar la ciudad y cambiar su identidad árabe e islámica», según un comunicado recogido por el diario palestino ‘Filastin’.
«La ocupación no tendrá éxito a la hora de eliminar el estatus de Jerusalén y la mezquita de Al Aqsa de la conciencia del pueblo palestino, sino que incrementará la determinación a la hora de permanecer firmes y defender los lugares sagrados», ha señalado.
«Reiteramos nuestra postura de resistencia en defensa de la mezquita de Al Aqsa y del pueblo palestino hasta su liberación y el fin de la ocupación», ha dicho el grupo, que ha pedido a «los países árabes e islámicos, tanto a nivel oficial como popular», que «actúen, detengan la agresión de la ocupación y frustren sus planes contra Jerusalén y la mezquita de Al Aqsa».
Las condenas llegan horas después de la polémica visita de Ben Gvir al lugar, en la que estuvo acompañado por el parlamentario Yitzhak Kroizer. «Restauramos la gobernanza en el Monte del Templo gracias a la determinación y la disuasión», dijo el ministro. «El Monte del Templo está en nuestras manos», aseveró, tras lo que bailó y cantó con la bandera cerca de la Cúpula de la Roca.
Las visitas de altos cargos israelíes al complejo suelen llevar aparejadas la condena de las autoridades palestinas y jordanas, encargadas de velar por el ‘statu quo’, que impide a los judíos rezar en la Explanada de las Mezquitas, si bien la Policía ha tolerado rezos limitados cuando escolta a fieles que entran en el complejo.

