Madrid se prepara para un «acontecimiento histórico», en palabras de su alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y lo hace en blanco y amarillo, los colores del Vaticano, esperando con ganas la visita de León XIV con una banda sonora a priori imposible firmada por el rey del reguetón Bad Bunny, en una ciudad que sabe a pasta de té y fresones –el dulce ‘cor unum’, ‘un solo corazón’, horneado por los pasteleros madrileños– y con las tiendas de souvenirs haciendo su agosto a primeros de junio.
Las pantallas gigantes de Callao, banderolas, marquesinas, los autobuses de la EMT y las bicis públicas de bicimad, la tarjeta multi de transporte o la línea 4 de Metro vinilada se han rendido a Robert Prevost en una ciudad tomada ya por el merchandising papal
En algunas de las tiendas de souvenirs más céntricas el rostro de León XIV compite en forma de imanes para la nevera o, más bien, gana por goleada a las clásicas sevillanas y al paquete de churros madrileños. Incluso hay hasta versiones que rozan la herejía, como los nazarenos de todos los colores. Los precios van desde los 3 euros a los 5,99, con ofertas de cuatro por 10 euros.
Los rosarios han aterrizado también en las tiendas de recuerdos, donde además se pueden encontrar llaveros con la forma de la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, y en cuya catedral el Papa hará parada el lunes para dirigir la oración.
Hasta el Pontífice ha llegado a una tradición tan catalana, con tienda en Madrid, como la de los ‘caganers’ de los belenes navideños. La figura del Papa sale por 8 euros y se puede encontrar tanto online (caganer.com) como en la tienda física que tienen en plena calle Mayor.
Y, por supuesto, las camisetas. De todas las tallas, blancas, con la imagen de León XIV y distintos lemas que se venden por 12 euros de media entre gorras con ‘Madrid’ serigrafiado, parpusas y claveles reventones, restos del pasado San Isidro.
Otra opción son las camisetas a 14,95 euros y polos a 19,95 con el lema de la visita pastoral ‘Alzad la mirada’, tote bags y abanicos, tazas con la imagen de Prevost o frases suyas como ‘La amistad puede cambiar el mundo’, banderines por 1,95 euros y todo tipo de rosarios, desde los de 3,50 euros elaborado por el convento de las Carmelitas Descalzas hasta los 14,95 del de pétalo de rosa. Todo está a la venta en la web de la organización del viaje, conelpapa.es, y servirá para financiar los eventos de la visita.
También están a la venta botellas para calmar la sed con el lema ‘Alzad la mirada’, como harán muchos fieles y peregrinos buscando que el sol les dé una tregua en unas jornadas que alcanzarán los 33 grados de máxima. Y, por supuesto, las tiendas de souvenir están vendiendo como rosquillas (madrileñas) los abanicos con los colores vaticanos, blancos y amarillos.
A LA FE POR EL ESTÓMAGO
La Asociación de Empresarios Artesanos Pasteleros de Madrid (ASEMPAS) endulza la visita a golpe de ‘cor num’, un dulce a base de masa sablé de mantequilla, relleno de crema de limón y un núcleo de mermelada de fresón de Aranjuez, bañado en chocolate blanco con decoraciones en tonos amarillos.
Su denominación no es casual, se vincula a la espiritualidad de la Orden de San Agustín, a la que pertenece el Pontífice, y a la tradición agustiniana de fraternidad y unión. Se puede encontrar en todas las pastelerías céntricas de la ciudad, incluso con versión libre de gluten para celiacos. La Comunidad de Madrid distribuirá gratuitamente ‘cor unum’ este sábado y domingo en el Centro de Turismo de Sol a partir de las 11 horas y hasta agotar existencias.
Las violetas, un caramelo que rezuma madrileñismo por los cuatro costados, también se han rendido al Papa y se pueden encontrar cajitas dedicadas a esta visita histórica desde los 8 euros.
LAS 100.000 FLORES PARA EL PAPA
Más de 40.540 petunias, 36.791 tagetes, 3.000 alegrías guineanas, 2.400 margaritas africanas, 400 girasoles o diferentes variedades de zinnias pintan Madrid de blanco y amarillo. Dar un poco de frescor al ambiente, además de engalanar la ciudad, es lo que ha pretendido el Ayuntamiento con la plantación de unas 100.000 flores de estos dos colores por la ciudad.
Se le suman grandes letreros a base de flores –las típicas de los ramos de novia, como las menudas paniculatas o las limonium, bañadas con una capa de glicerina para evitar que el agua de los pétalos se evapore– dando vida a las letras gigantes con el nombre del Papa León XIV que han tomado trece emplazamientos icónicos de Madrid esperando la visita del Pontífice.
EL REGUETÓN TAMBIÉN ES COSA DEL PAPA
La visita de León XIV será la tercera para Madrid que hace un Pontífice. Antes de él lo hicieron Juan Pablo II, con tres visitas entre 1982, 1993 y 2003, y Benedicto XVI, en 2011 durante la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud. Pero en lo que es único Robert Prevost es en su banda sonora.
Su aterrizaje y estancia en Madrid del 6 al 9 de junio coincide con dos de los diez conciertos de Bad Bunny en la capital. ‘Baticano’, con b, es uno de los temas del rey del reguetón incluido en su disco ‘Nadie sabe lo que va a pasar mañana’.
Se hace raro imaginarse al portorriqueño cantando al Papa estrofas como ‘ningún hombre en la tierra tiene el derecho de juzgar en el nombre de Cristo’ en un hipotético encuentro entre ambos en una recepción privada, como se ha ha sugerido desde los mentideros de Madrid aunque, la verdad sea dicha, ni la Conferencia Episcopal ni el entorno del cantante han negado tajantemente la posibilidad de una fotografía que pasaría a la historia.
En lo que los Pontífices que han visitado o que visitarán Madrid coinciden es en las Llaves de Oro de Madrid. León XIV ampliará su llavero porque, además de las de San Pedro como máximo representante de la Iglesia católica, este domingo recibirá de manos del alcalde la Llave de Oro, la máxima distinción de la ciudad. Será en el zaguán del Palacio de Cibeles, el que da a la calle Alcalá, un poco antes de la misa que el Papa oficiará en la plaza de Cibeles.
FERIA DEL LIBRO, ELECCIONES EN EL REAL MADRID Y 2ª VUELTA DE PERÚ
Pero los conciertos de Bad Bunny no serán los únicos que ‘competirán’ con la visita del Papa en un fin de semana cargado de eventos en Madrid. Uno de ellos es toda una institución en la vida cultural madrileña, la Feria del Libro, con sus casetas en el parque del Retiro a metros de la plaza de Cibeles, donde León XIV oficiará la misa el domingo.
Otra de las grandes citas del fin de semana será con las urnas para elegir presidencia en el Real Madrid. La Ciudad Deportiva de Valdebebas es el punto elegido por los ‘blancos’ para decidir entre la continuidad de Florentino Pérez o el aire nuevo de Enrique Riquelme. El Ayuntamiento ha dado luz verde a las lanzaderas de autobuses del club para facilitar la votación de los socios.
Sin olvidar una cita relevante más, de nuevo el domingo pero esta vez en Ifema Madrid, donde los ciudadanos de nacionalidad peruana están llamados a votar en la segunda vuelta de las presidenciales entre Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú.

