El balance de muertos a causa de los recientes ataques perpetrados por las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), un grupo vinculado a Estado Islámico, en la provincia de Kivu Norte, situada en el este de República Democrática del Congo (RDC) y afectada por un repunte de los asaltos de esta formación durante los últimos meses, ha ascendido a diez, según han confirmado las autoridades.
El burgomastre adjunto de la comuna de Oicha, Jean-de-Dieu Kibwana, ha explicado en declaraciones concedidas al portal congoleño de noticias 7sur7 que los ataques fueron ejecutados entre Oicha y Mamove, concretamente en Batangi-Mbau, antes de especificar que cuatro personas fueron ejecutadas en Mayibo, mientras que otras seis fueron asesinadas posteriormente en esta misma zona.
El presidente de la sociedad civil de Mamove, Kinos Katuo, ha lamentado que al menos 16 personas han sido asesinadas en tres días a causa de «una serie de ataques de las ADF», al tiempo que ha manifestado que los asaltantes «incendiaron más de 70 casas y más de 20 motocicletas». «La situación es cada vez más complicada, sobre todo porque el objetivo es la población civil», ha argumentado.
«La única solución es que los elementos de los ejércitos de RDC y Uganda lleven a cabo patrullas diurnas y nocturnas en las localidades no controladas por los militares», ha explicado Katuo, quien ha hecho hincapié en que «el enemigo intente aprovecharse (del vacío de seguridad) para atacar ciertas localidades», sin que las autoridades congoleñas se hayan pronunciado sobre estos últimos incidentes.
Las ADF surgieron en los años noventa en Uganda y son especialmente activas en el este de RDC, donde ha asesinado a miles de civiles. La formación sufrió una escisión en 2019 después de que su líder jurara lealtad a Estado Islámico en África Central (ISCA) –la rama del grupo yihadista en la región–, bajo cuya bandera actúa desde entonces.

