Reflexiona sobre la actualidad de Don Juan llevando 6 mujeres al escenario.
El Teatre Lliure de Gràcia de Barcelona acoge, del 8 al 19 de abril, la ópera experimental ‘Mil tres, say cheese’ de cabosanroque, en la que el dúo revisita el mito de Don Juan con una mirada contemporánea que busca los puntos en común entre Mozart y Bad Bunny, informa en un comunicado de este martes.
Para reflexionar sobre la actualidad del personaje de Don Juan, cabosanroque lleva al escenario a 6 mujeres –las sopranos Lisa Willems y Adriana Aranda, la cantante Sandra Monfort, la pianista Irina Soriano, la percusionista Naia Membrillera y la clarinetsita Mar Esteban– que tocarán fragmentos de la ópera de Mozart, piezas de nueva composición y algunas canciones del puertorriqueño.
Así, la obra se pregunta, entre otros, si los seductores son depredadores, si Don Giovanni tiene «mucha’ novia» y qué papel juegan las mujeres en ese contexto.
‘TITÍ ME PREGUNTÓ’
El proyecto nació tras un taller en la Òpera de València de 2022, en la que cabosanroque se fijó en la relación entre la aria ‘Madamina’ –el catálogo de conquistas de Don Giovanni– y la canción ‘Tití me preguntó’ de Bad Bunny.
«Nos sorprendió tanto el paralelismo en el concepto de las dos piezas y una separación tan grande en el lenguaje para decir las mismas barbaridades, como que al personaje en cuestión, sea Don Giovanni o el yo ficticio que canta ‘Tití me preguntó’, las chicas que les gustan más son las vírgenes, la ‘giovin principante’ o el ‘totito inédito», explica el dúo.
EL DEPREDADOR ATEMPORAL
Cabosanroque apunta que, quizás, el Don Giovanni que no ha cambiado es el abusador que usa su poder para depredar chicas jóvenes: «Los casos de abuso de poder continuado, lejos de dejar de salir en las noticias, resurgen con dimensiones estremecedoras: los papeles de Epstein, el caso de Harvey Weinstein, tenor, directores de escena, entrenadores de gimnástica…».
Señalan también, como «hecho preocupante», la construcción de la idea de masculinidad que la extrema derecha está traspasando a los jóvenes.
El dúo extiende el deseo continuo no satisfecho característico de la personalidad del personaje al conjunto de los sociedad, afectada por el consumismo y la adicción a las redes sociales, como también a los sistemas de comportamiento «fagocitarios, depredadores y criminales que pueden tener muchas empresas, gobiernos o organizaciones supragubernamentales».
MIRADA FEMENINA
La elección de las ‘perfomers’, todas mujeres, responde a la voluntad de aportar una «mirada femenina», ya que pese a la importancia de las voces femeninas en el ‘Don Giovanni’, tanto el libreto como la música fueron escritos por dos hombres.
«Damos importancia al punto de vista de la mujer, de las distintas mujeres que podrían ser hoy Donna Ana, Donna Elvira o Zerlina, focalizando dentro del libreto qué hacen y qué dicen los personajes», apunta cabosanroque.

