Las autoridades de Camboya han denunciado este miércoles nuevas incursiones de drones tailandeses sobre su territorio al otro lado de la frontera, unas acciones que se producen en pleno repunte de la tensión y a tan solo diez días de que las partes alcanzaran un nuevo alto el fuego.
El Ministerio del Interior camboyano ha indicado en un comunicado que el incidente se ha producido en las provincias de Pursat y Koh Kong, una «clara violación de la integridad territorial de Camboya».
«A día de hoy, continuamos supervisando de cerca los acontecimientos en la línea del frente de manera continua, en estrecha coordinación con las Fuerzas Armadas, para salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial legítima», ha subrayado.
Asimismo, ha subrayado que «se está prestando la debida atención a la gestión de las personas desplazadas» y ha dado instrucciones a las administraciones provinciales pertinentes para que sigan recopilando datos, realizando inspecciones y abordando los impactos de estos desplazamientos «en la mayor medida posible».
Se estima que los combates registrados durante el mes de diciembre en la zona, que han dejado más de un centenar de muertos en ambos territorios, han provocado el desplazamiento de cerca de un millón de personas. Solo en el territorio camboyano la cifra asciende a unos 640.000.
«También se han puesto en marcha medidas para acelerar la reanudación de los servicios públicos en las zonas más afectadas por el conflicto, al tiempo que se fortalece la cooperación con las fuerzas en primera línea y se mejoran las medidas de seguridad», ha aclarado.
El martes, las autoridades camboyanas alertaron de que dos militares habían resultado heridos por una explosión en la provincia de Preah Vihear, cerca de la frontera, en el marco de una serie de actividades rutinarias. El suceso, registrado sobre las 7.27 (hora local), se produjo en la zona de Mum Bei, tal y como informó el Ministerio de Defensa.
Los dos militares se encuentran hospitalizados de momento, uno de ellos en estado grave. «Reafirmando el compromiso de Camboya con la paz, el Ministerio ha destacado que tanto el Gobierno como las fuerzas de seguridad respetan y aplican los acuerdos bilaterales existentes, incluido el alto el fuego y las declaraciones posteriores, con el objetivo de restablecer la estabilidad y la seguridad en la frontera», afirmó la portavoz del Minsiterio, Maly Socheata, tras la explosión.
«Este incidente no altera la disposición de Camboya para resolver todas las cuestiones fronterizas de forma pacífica y responsable a través del diálogo y el entendimiento mutuo», zanjó.

