La Galería de las Colecciones Reales exhibe desde este jueves y hasta el próximo mes de julio cuatro nuevas piezas en ‘Patrimonio Nacional adquiere. Patrimonio Nacional restaura’, el espacio expositivo situado en la planta de Borbones que tiene como objetivo dar a conocer las obras que se incorporan a las colecciones reales o que han sido recientemente restauradas.
En su primera rotación se ha incorporado una de las últimas adquisiciones de la institución, un retrato del rey Fernando VII de Vicente López Portaña datado entre 1823 y 1825, y tres piezas del apostolado que provienen de la Capilla de la Dormición del Monasterio de las Descalzas Reales recientemente restauradas.
El retrato del monarca, adquirido en 2025 y procedente de una colección particular, muestra a Fernando VII con uniforme de capitán general. Su autor, Vicente López, pintor de cámara del rey, empleó en esta obra una técnica más suelta y visible de lo habitual, lo que aporta una cualidad singular y refuerza su relevancia dentro del conjunto de retratos oficiales del periodo.
Las esculturas restauradas -San Bartolomé, San Mateo y San Felipe- datan de entre finales del siglo XVII y principios del XVIII y se atribuyen a artistas andaluces. Las piezas formaban parte del apostolado que acompaña a la Virgen del Tránsito en la Capilla de la Dormición, actualmente en proceso de restauración integral.
La intervención ha permitido recuperar la riqueza cromática, el estofado y la expresividad de los rostros, elementos que permanecían ocultos bajo barnices oxidados y acumulación de suciedad.
El espacio ‘Patrimonio Nacional adquiere. Patrimonio Nacional restaura’, inaugurado en septiembre de 2025, tiene como propósito mostrar al público las nuevas adquisiciones destinadas a enriquecer las Colecciones Reales y, al mismo tiempo, dar visibilidad al trabajo de conservación y restauración que realizan los equipos técnicos de la institución.
En su presentación inicial, el espacio exhibió un retrato de medio cuerpo de la infanta Catalina Micaela de Austria, atribuido a Alonso Sánchez Coello, junto con tres marcos de piedras duras del siglo XVIII restaurados por Patrimonio Nacional.
La nueva rotación continúa este enfoque y consolida este espacio como un escaparate vivo del patrimonio histórico y de las labores de conservación que lo hacen perdurar.

