El Ejército sirio y las milicias kurdas-árabes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han confirmado la reanudación de sus combates, esta vez en la ciudad de Maskana, al este de Alepo, que por ahora se han saldado con la muerte de dos militares sirios y un número de fallecidos no concretado entre las filas guerrilleras.
Después de que el Ejército anunciara la muerte de sus militares en lo que describió como un asalto de las FDS, las milicias han denunciado que los enfrentamientos que están ocurriendo ahora mismo en Maskana son «el resultado de violaciones cometidas por el Gobierno de Damasco de los términos del acuerdo negociado por la comunidad internacional».
El acuerdo estipulaba la retirada paulatina de las FDS (el Ejército «oficioso» de la región semiautónoma del noreste de Siria, de mayoría kurda) de varias zonas al este de Alepo para que el Ejército asumiera el control, pero esta mañana han avisado que los militares estaban entrando sin esperar a que salieran todos sus combatientes, con el consiguiente riesgo de conflicto.
Las FDS han denunciado además enfrentamientos en Dibsi Afnan, al oeste de la ciudad de Raqqa, «tras un traicionero ataque de facciones del gobierno de Damasco en clara violación del acuerdo». El gobierno de Damasco «desplegó convoyes militares, armamento pesado y tanques en la zona antes de que se completara la retirada y atacó a nuestros combatientes, lo que provocó la muerte de varios de ellos», han añadido las FDS.
Por su parte y tras anunciar la muerte de sus militares, el Ejército sirio ha declarado como área cerrada la zona al oeste del Éufrates y denunciado que elementos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) están colaborando con las FDS para luchar contra sus efectivos.
El PKK es una organización principalmente activa en Turquía, aunque en proceso de disolución, que Ankara ha designado como «grupo terrorista» tras cuatro décadas de conflicto, y guarda vínculos ideológicos con las Unidades de Protección Popular (YPG), columna vertebral de las FDS.
En un comunicado previo, las FDS aseguran que no hay elementos del PKK combatiendo en Siria y que se trata de una «información maliciosa» diseminada por el Gobierno sirio.
