El Papa ha recomendado a los jóvenes que tengan «momentos de silencio y de escucha» para «acallar el frenesí» de los mensajes, los reels y los chats y para «profundizar y saborear la belleza de estar juntos de verdad y de manera concreta».
Así lo ha expresado en una reunión con jóvenes y catecúmenos celebrada durante su visita al Principado de Mónaco este sábado en la plaza de la Iglesia Santa Devota, dedicada a una joven mártir del siglo IV y patrona del país, donde también ha asegurado que «hay que despejar la puerta del corazón de estas cosas para que el aire sano y oxigenante de la gracia pueda volver a refrescar y revitalizar sus habitaciones».
En este sentido, León XIV ha añadido que «la inquietud encuentra paz y se llena el vacío interior» y «no con cosas materiales y pasajeras, ni siquiera con el reconocimiento de miles de ‘me gusta’, o con afiliaciones condicionantes, artificiales, a veces incluso violentas».
«Vivimos en un mundo que parece ir siempre de prisa, ávido de novedades, amante de una fluidez sin vínculos, marcado por una necesidad casi compulsiva de cambios continuos: en las modas, en la apariencia, en las relaciones, en las ideas e incluso en dimensiones constitutivas de la identidad de la persona. Pero lo que da solidez a la vida es el amor», ha afirmado el Pontífice dirigiéndose a los jóvenes.
Durante su intervención, el Papa ha recordado también que recientemente, en la Iglesia de Santa Devota, dedicada a la memoria de la joven santa mártir Devota se ha sumado la memoria de san Carlo Acutis, el primer santo milennial, otro joven «enamorado de Jesús, fiel a su amistad con Cristo hasta el final, aunque en tiempos y modalidades completamente diferentes».
«Queridos jóvenes, estos dos santos nos animan y nos impulsan a imitarlos. De hecho, también hoy, como se ha recordado, la fe se enfrenta a desafíos y obstáculos, pero nada puede empañar su belleza y su verdad», ha expresado el Obispo de Roma.
LAS ACTIVIDADES DE LEÓN XIV EN SU VISITA AL PRINCIPADO DE MÓNACO
A su llegada al Principado, el Papa ha sido recibido con honores por el Príncipe Alberto II de Mónaco y por la Princesa Charlène, ha realizado una visita de cortesía al Palacio del Príncipe de Mónaco y se ha asomado al balcón para saludar a los ciudadanos que se han congregado en la plaza de Palacio.
Entre las actividades principales de la agenda de León XIV, el Pontífice ha mantenido un encuentro con la comunidad católica en la catedral de la Inmaculada Concepción por la mañana y a continuación se ha reunido con los jóvenes y los catecúmenos, en la zona frente a la iglesia de Santa Devota. Finalmente, ha celebrado la Santa Misa en el Estadio Louis II, a las 15.30 horas.
Tras la despedida oficial, está previsto que León XIV regrese a la Ciudad del Vaticano a las 17.45 horas.

