El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal han enviado una carta a la Comisión Europea solicitando la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las empresas energéticas tras el conflicto en Oriente Próximo.
«Los ministros Markus Marterbauer, Joaquim Miranda Sarmento, Lars Klingbeil, Giancarlo Giorgetti y yo preguntamos la Comisión Europea explorar un instrumento de solidaridad temporal para que las empresas energéticas contribuyan con los beneficios extraordinarios obtenidos durante la guerra y alivien la carga sobre los consumidores y contribuyentes», ha publicado el ministro Cuerpo a través de su red social ‘X’ este sábado.
Los responsables de Economía de estos cinco países buscan mitigar el impacto económico del encarecimiento de los precios del petróleo. Además, insisten en que su objetivo es que el coste de la crisis energética recaiga exclusivamente en «los consumidores y frenar la inflación, sin sobrecargar los presupuestos públicos».
«En la reunión del Eurogrupo del 27 de marzo de 2026, defendimos y apoyamos medidas para gravar los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. Un instrumento similar ya se introdujo en 2022 mediante una contribución solidaria temporal establecida por el Reglamento (UE) 2022/1854, de 6 de octubre de 2022, relativo a una intervención de emergencia para abordar los altos precios de la energía», expone la carta firmada por los mandatarios de Economía de Alemania, Italia, Austria, Portugal y España, Lars Klingbeil, Giancarlo Giorgetti, Markus Marterbauer, Joaquim Miranda Sarmento y Carlos Cuerpo.
Ante el actual contexto de volatilidad del mercado y las restricciones fiscales, los cinco ministros manifiestan que la Comisión Europea «debería desarrollar con rapidez un instrumento de contribución similar a escala de la UE, con una sólida base jurídica (y sin perjuicio de todos los demás esfuerzos y medidas adoptados por los Estados miembros para abordar los altos precios de la energía)».
En el texto, al que ha tenido acceso Europa Press, los ministros subrayan la necesidad de enviar un mensaje de unidad política frente a las consecuencias de la guerra. De hecho, señalan que una solución europea de este tipo serviría de señal para los ciudadanos de «nuestros Estados miembros y para la economía en general, demostrando unidad y capacidad de actuación» dentro de la Unión Europea.
Por último, en la carta indican que desde la Comisión Europea abordarán esta medida con la mayor celeridad posible.

