El arresto coincide con el inicio del Ramadán y mientras Israel restringe el acceso al templo a centenares de fieles palestinos
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha denunciado la detención, este lunes, de un imán de la mezquita Al Aqsa de Jerusalén, tercer lugar sagrado del islam, a manos de las fuerzas de seguridad de Israel, horas antes de que de comienzo el inicio de la festividad musulmana de Ramadán.
El grupo ha expresado asimismo su condena por el arresto del jeque Mohamed Ali al Abbasi, «por parte de las autoridades terroristas de ocupación, así como (por) la emisión de una orden de deportación contra él», en un comunicado en el que ha considerado la medida como «una flagrante injerencia en los asuntos de Al Aqsa y un ataque inaceptable contra sus imanes».
«Las crecientes violaciones del Gobierno fascista de ocupación contra la santidad de la mezquita de Al Aqsa, la imposición de restricciones a la entrada de fieles, la obstrucción de los planes logísticos para el Ramadán y la intensificación de las incursiones de los colonos son intervenciones peligrosas que se inscriben en sus implacables intentos de controlar y judaizar la mezquita, restringir la libertad de culto en ella», ha denunciado en la misma nota, difundida en el diario ‘Filastín’, vinculado a la milicia palestina.
Hamás ha defendido «la invalidez de todas las decisiones tomadas» por el Ejecutivo israelí en «nuestra tierra palestina, en particular en Jerusalén y en la bendita mezquita de Al Aqsa». Asimismo, ha aprovechado para hacer un llamamiento a los palestinos de Cisjordania, incluida Jerusalén Este, para que «mantengan una presencia constante en Al Aqsa, se desplacen hasta ella, la revitalicen y se erijan en baluarte contra los planes para alterar su identidad».
Por otra parte, ha pedido a la Liga Árabe, la Organización de Cooperación Islámica y los países árabo-islámicos que tomen «medidas urgentes a través de todos los canales» para proteger al citado templo del «peligro de judaización» que representa el Gobierno de Benjamin Netanyahu así como «medidas prácticas» para presionar a este de modo que cese sus ataques.
El imán habría sido arrestado por agentes de seguridad de Israel en la noche del lunes, según fuentes locales citadas por la agencia de noticias palestina WAFA. Durante la jornada, la Gobernación de Jerusalén ha denunciado además que las autoridades israelíes han prohibido desde enero a más de 250 fieles palestinos acceder al templo, en un comunicado difundido por la citada agencia, coincidiendo además con el inicio de la festividad de Ramadán, si bien según el organismo, los planes de Israel en este mes sagrado para los musulmanes incluyen limitar la entrada a la explanada de las mezquitas de Jerusalén a un máximo de 10.000 fieles.
