El delantero francés Kylian Mbappé confesó que jugar en el Real Madrid es «como un regalo de Dios», por tener «la oportunidad de vivir» de su «pasión», «jugar los mejores partidos» y «estar en el mejor club del mundo», por lo que está «muy agradecido siempre de estar en el campo».
«Sin duda, ha evolucionado. Cuando empiezas, juegas con mucha despreocupación; sobre todo, piensas en expresarte, en marcar la diferencia. Con el tiempo, entiendes que el fútbol no es solo lo que haces con el balón. También es todo lo que lo rodea: lo colectivo, la constancia, las responsabilidades», expresó el galo en una entrevista publicada este martes por GQ España.
Mbappé reveló que tiene «una visión más completa» del fútbol, aunque intenta «mantener esa espontaneidad» que le permitió llegar a la élite. «Hoy en día, el talento no es suficiente. Lo que marca la diferencia es la constancia. Incluso con la presión, las expectativas y lo que está en juego, cuando llega el momento de salir al campo, el fútbol, para mí, debe seguir siendo un juego, incluso al más alto nivel», defendió.
«Para mí es como un regalo de Dios (jugar con el Real Madrid). Tener la oportunidad de vivir de mi pasión, jugar los mejores partidos, estar en el mejor club del mundo. Estoy muy agradecido siempre de estar en el campo, de levantarme cada mañana a hacer lo que me hace feliz. Me encanta estar en el campo, y sentir que estoy pisando el mejor suelo del mundo, en un país que, futbolísticamente hablando, es uno de los mejores del mundo», expresó.
Aunque para el delantero francés, «lo más difícil no es llegar», sino «mantenerse ahí y seguir progresando». «Una carrera nunca se desarrolla exactamente como uno la imagina. Hay cosas que controlas y otras que no», advirtió. «Hoy estoy en el entorno con el que soñaba de niño, porque siempre he intentado darme los medios para llegar hasta ahí, a través del trabajo duro, la disciplina y la autoexigencia», relató.
Finalmente, Mbappé abordó el próximo Mundial de este verano en Estados Unidos, Canadá y México, que siempre «es un momento especial». «Se gana juntos, a través de la constancia y la mentalidad. Tenemos mucha ambición, pero también la humildad de saber que nada está garantizado. En esta etapa de mi carrera, lo afronto con más experiencia y responsabilidad», concluyó.


