La Junta de Castilla y León no autorizará reaperturas de minas sin «garantías totales» de seguridad, según ha anunciado el presidente de la Comunidad, Alfonso Fernández Mañueco, tras visitar la capilla ardiente de los mineros fallecidos en Asturias, a cuyas familias ha trasladado su «cariño y cercanía».
En este contexto el presidente ha defendido que la seguridad de las personas es lo primero y ha garantizado que el Ejecutivo regional será «muy exigente» con quien quiera desarrollar proyectos de características similares al de la mina donde se produjo el siniestro que ha provocado la muerte de cinco personas.
«En estos momentos tenemos un proyecto, no tiene la autorización todavía y vamos a ser muy exigentes con la seguridad de las personas, la vida humana es algo que es imposible devolver y, por tanto, todo tiene que ir orientado hacia la garantía absoluta de la seguridad de las personas», ha insistido el presidente.
Fernández Mañueco ha subrayado que desde la Junta van a ser «estrictamente vigilantes» para que estos siniestros no se vuelvan a repetir. «Cuando pensábamos que las minas del carbón se habían cerrado hace seis años ocurre un acontecimiento de estas características, la investigación determinará qué es lo que ha ocurrido y qué es lo que pasó y qué medidas hay que tomar, pero desde luego consideramos que la seguridad de las personas que trabajan en cualquier aspecto de la vida humana pero también en la minería tiene que ser lo primero», ha reiterado el presidente.
En la capilla ardiente el presidente ha trasladado su pésame a las familias y amigos de los fallecidos, al tiempo que ha recordado a los cuatro mineros heridos con una «evolución positiva». De este modo, ha trasmitido también en sentir del Rey Felipe VI, con quien el presidente habló ayer.