La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha cuestionado que la inhabilitación política de la líder ultraderechista francesa Marine Le Pen, asegurando que «nadie a quien le importe la democracia puede alegrarse por la sentencia» dictada el lunes por un tribunal galo.
Le Pen ha quedado inhabilitada por cinco años, y con efecto inmediato, en virtud de una condena por malversación de fondos europeos, lo que ‘a priori’ impedirá a la dirigente de Agrupación Nacional presentarse a las elecciones presidenciales de 2027.
Meloni ha señalado en declaraciones a ‘Il Messaggero’ que «desconoce» los detalles de la denuncia ni las razones de un dictamen tan «contundente», pero ha puesto en tela de juicio sus consecuencias. «Nadie a quien le importe la democracia pueda alegrarse de una sentencia que afecta a la líder de un gran partido y priva de representación a millones de ciudadanos», ha dicho.
Unas declaraciones que la primera ministra italiana ha compartido también en sus redes sociales y que sitúan a Meloni en la línea de otros políticos ultraderechistas europeos como el húngaro Viktor Orbán o el español Santiago Abascal.