El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha evitado este lunes culpar al Gobierno ucraniano del intento de sabotaje al gasoducto Balkan Stream, que denunció en la víspera el presidente serbio, Aleksandar Vucic, así como hacer de lo ocurrido un tema de campaña, a pocos días de las elecciones legislativas de este domingo.
«La seguridad energética de Hungría no es un tema de campaña, sino un asunto de Gobierno (…) Estos problemas se extenderán más allá de las elecciones húngaras», ha valorado en una rueda de prensa desde las instalaciones en las que el domingo se hallaron explosivos, en Kiskundorozsma, cerca de la frontera de Serbia.
En ese sentido, ha señalado que la crisis energética y la seguridad de este tipo de instalaciones seguirán siendo temas de debate una vez finalicen las elecciones de este domingo –en las que la oposición parte con ventaja, según los sondeos– hasta que Europa no cambie su hostilidad hacia las fuentes de energía rusas.
Orbán ha advertido de que la seguridad energética de Europa se encuentra en un «período muy crítico» y va camino de una crisis «extremadamente grave», afeando a la oposición, que deslizó que podría tratarse de una acción de falsa bandera, haya utilizado este intento de sabotaje con fines electoralistas.
No obstante, ha evitado responsabilizar a Ucrania de lo ocurrido, tal y como algunos miembros de su Gobierno se aventuraron en un principio, entre ellos el ministro de Asuntos Exteriores, Peter Szijjarto, apunta el diario ‘Nepszava’.
«No dañaré aún más las relaciones de Ucrania y Hungría (…) sin conocer los hechos. Mientras no tengamos los hechos, no lo haré», ha zanjado Orbán, quien ha remarcado que Budapest no puede precisar quién preparó exactamente el sabotaje.
Orbán ha subrayado que el suministro energético en Hungría no corre peligro y ha informado de que el Ejército ya trabaja en la protección de las instalaciones.
Vucic denunció el domingo el hallazgo de explosivos en el tramo del gasoducto Balkan Stream –una prolongación del TurkStream que transporta gas ruso tanto a Serbia como a Hungría-, que atraviesa el municipio de Kanzija y que abastece a gran parte del país y se extiende hacia el norte hasta la vecina Hungría.

