Patrimonio Nacional ha adquirido durante 2025 tres óleos y un tapiz por valor de 131.851,99 euros. Las obras irán al Palacio Real de Aranjuez, al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y a la Real Fábrica de Tapices de Madrid, respectivamente.
Así lo han confirmado fuentes de Patrimonio Nacional a Europa Press. Concretamente, el tapiz que irá a la Real Fábrica es ‘La Magdalena arrepentida se despoja de sus joyas’ -1.249,99 euros- una obra del siglo XVIII realizada con hilos de lana y seda a partir de modelos difundidos por Charles Le Brun y su círculo.
Su tipología coincide plenamente con otros ejemplares producidos en la Real Fábrica en los primeros años del reinado de Felipe V, ha añadido Patrimonio.
«Los paños en tonos blancos y azules presentan los sombreados característicos de esta manufactura, al igual que el fondo marrón, idéntico al que aparece en otras obras de Patrimonio Nacional. La obra viene a enriquecer el conjunto de cuadros-tapiz conservados, incorporando además una iconografía femenina penitencial que, hasta el momento, no se encuentra representada en este formato dentro de la colección», ha precisado la institución.
Por otro lado, ‘Bocetos de San Mateo y San Lucas’ -21.000 euros-, de Francisco Bayeu y Subías, son los dos óleos que Patrimonio ha adquirido para completar el Palacio Real de Aranjuez. Están datados de 1790-1791 y son dos retratos autógrafos de las figuras de los evangelistas san Mateo y san Lucas realizados.
Los pintores los pensaron precisamente para los frescos del Oratorio de Carlos IV del palacio, un espacio que fue diseñado por el arquitecto Juan de Villanueva y la decoración mural ejecutada por Francisco Bayeu en 1790 y 1791, con la colaboración documentada de su hermano Ramón.
«Las obras tienen un extraordinario interés científico, pues ilustran el proceso creativo del artista en una obra de primer nivel realizada hacia el final de su carrera», afirma Patrimonio.
SAN JERÓNIMO PENITENTE POR 109.602 EUROS
Finalmente, el tercer óleo es ‘San Jerónimo penitente’ -109.602,00 euros-, de Michiel Coxcie. La obra de 1568 posiblemente formó parte de la colección de Felipe II en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial hasta la invasión napoleónica. A este Real sitio volverá ahora.
En la obra se reúnen todas las características propias de la época álgida de Coxcie (Malinas 1499-1592), en la década de los cincuenta y sesenta del siglo XVI. Coxcie creó un estilo propio, en el que se combinaban a la perfección el lenguaje grandioso de los principales maestros del Renacimiento italiano -Leonardo, Rafael o Miguel Ángel-, presente en la pieza en la musculatura del anciano santo, con la tradición pictórica flamenca a la hora de realizar los pormenores y el paisaje.
«En el elenco de obras de Coxcie que sigue conservando El Escorial falta esta tipología de santos solitarios de medio formato que formaron parte de las colecciones reunidas por su fundador Felipe II. De ahí la importancia de su recuperación para este Real Monasterio», concluyen las fuentes de Patrimonio.

