‘El retrato de Elisabeth Lederer’, de Gustav Klimt, vendido por más de 203 millones de euros, un retrete de oro macizo comprado por más de 10 millones de euros, un reloj de oro recuperado del Titanic adquirido por casi dos millones de euros o una moneda española del siglo XVII subastada por 2,4 millones de euros son algunas de las piezas más destacadas subastadas en 2025, según Hiscox, compañía internacional especializada en seguros de arte y altos patrimonios.
La compañía ha publicado este martes las subastas más relevantes de 2025, donde los compradores se han dejado llevar por factores decisivos como «la escasez, la procedencia y la historia detrás de cada objeto».
Por ejemplo, en Nueva York, ‘El Retrato de Elisabeth Lederer’, de Gustav Klimt, una pieza a escala confiscada por los nazis y recuperado en la década de los 80, se convirtió en la obra de arte moderno más cara jamás subastada, alcanzando los 236,4 millones de dólares (más de 203 millones de euros).
También en Nueva York se subastó un retrete de oro macizo de 18 quilates del artista Maurizio Cattelan -conocido por su obra ‘Comediante’, el famoso y controvertido plátano pegado a la pared con cinta adhesiva-, que volvió a demostrar que el arte contemporáneo sigue desafiando límites y expectativas. La pieza alcanzó los 12,1 millones de dólares (unos diez millones de euros).
Otra de las subastas que marcó el año pasado fue en la que se vendió un reloj de oro recuperado del Titanic perteneciente a Isidor Straus, fue recuperado días después del hundimiento y conservado posteriormente como una reliquia familiar por generaciones. El reloj, que marcaba la hora exacta del naufragio y se subastó junto a otros objetos de la pareja Straus, atrajo a coleccionistas de todo el mundo hasta alcanzar cerca de 2 millones de euros.
En el ámbito del coleccionismo histórico, España firmó uno de los hitos del año con la venta de un centén del siglo XVII. Esta moneda, usada por los Austrias como símbolo de su prestigio más que como moneda de cambio y considerada la más valiosa jamás subastada en el país, alcanzó los 2,4 millones de euros y triplicó su propio récord anterior.
La historia reciente y la cultura popular también tuvieron su momento de gloria. Una botella magnum de Dom Pérignon Vintage 1961, servida en la boda del entonces príncipe Carlos y Diana de Gales, salió al mercado y su excepcional rareza y carga emocional llevaron a estimaciones de entre 67.000 y 80.000 euros.
GEORGE WASHINGTON Y RUSIA, PROTAGONISTAS
Por otro lado, un retrato de George Washington volvió a poner el foco en los orígenes de Estados Unidos. La obra, creada por Gilbert Stuart, fue encargada en 1804 por otro expresidente, James Madison, que por aquel entonces era secretario de Estado bajo el mandato de Thomas Jefferson. El retrato destaca por haber inspirado al icónico billete de un dólar y se vendió por 2,8 millones de dólares (2,3 millones de euros).
La moda también tuvo protagonismo con el vestido blanco plisado de Marilyn Monroe, que lució en ‘La tentación vive arriba’, que se convirtió en el diseño más caro jamás subastado. La pieza alcanzó los 5,6 millones de dólares (4,7 millones de euros).
Por último, la Rusia imperial reclamó su lugar en la memoria colectiva con la aparición del Huevo de Invierno de Fabergé. Encargado a comienzos del siglo XX para la familia Romanov, se perdió su rastro en 1975 y reapareció en 1994 en una subasta en Ginebra, donde estableció el primero de sus récords al venderse por 7,2 millones de euros. Sin embargo, ocho años después volvió a alcanzar otra cifra histórica: 9,5 millones, su mayor valor hasta ahora. Su reciente salida a subasta despertó una expectación internacional que culminó en una venta cercana a los 26 millones de euros.
«Las subastas de 2025 confirman que, incluso en momentos de incertidumbre económica, el interés por el arte y los objetos únicos se mantiene. Vemos a coleccionistas cada vez más informados, que buscan piezas con historia, valor cultural y una correcta protección. Contar con un asesoramiento y un seguro especializado es clave para preservar este patrimonio a largo plazo», ha asegurado la directora de la división de Arte y Clientes Privados de Hiscox España, Eva Peribáñez.

