News24Horas

Villar: «Sudáfrica 2010 no fue un milagro, fue creer en una identidad»

Por Redacción

El ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Ángel María Villar afirmó que el título de campeón del mundo en Sudáfrica 2010 «no fue un milagro» sino el resultado de creer «en una estructura» y una «identidad», quince años después de que la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid (APDM) reconozca esta gesta este lunes (20:00 horas) en su décima gala en El Beatriz Madrid Auditorio.

En representación de aquella selección inolvidable estarán quienes simbolizaron en parte la esencia de aquel éxito: Vicente del Bosque, el seleccionador que dirigió al equipo con la precisión y la sensibilidad de un ‘director de orquesta’, y Ángel María Villar, presidente entonces de la RFEF, cuyo papel fue deliberadamente discreto.

Quince años después, el Mundial de Sudáfrica sigue siendo un punto de referencia para entender qué cambió en el fútbol español. España no ganó solo el 11 de julio de 2010 sino mucho antes, cuando decidió creer en sí misma.

«Lo más difícil no fue elegir a los mejores sino convencerles de que lo importante era el equipo», explicó Vicente del Bosque al gabinete de prensa de los Premios APDM 2026. El liderazgo de Del Bosque nunca se construyó desde la épica impostada ni desde el discurso grandilocuente, sino desde la gestión de los egos, los silencios y las jerarquías invisibles.

«Cuando el jugador se siente protegido, juega mejor. Nunca vi al grupo dudar. Vi calma», recordó Del Bosque, que dijo que España no renegó de su estilo ni buscó atajos pese al primer tropiezo frente a Suiza.

Honduras y Chile ordenaron el camino. Paraguay lo llevó al límite, en un partido donde el azar y la angustia amenazaron con romperlo todo. «Había jugadores que entendían el juego incluso cuando no tocaban el balón», subrayó Del Bosque, para el que el gol de Puyol contra Alemania en las semifinales fue la confirmación de que aquel grupo sabía cuándo acelerar y cuándo esperar.

El 11 de julio, en Johannesburgo, España llegó, según él, sin estridencias y sin miedo. Con Iker Casillas como capitán sereno; con Xavi e Iniesta gobernando el tiempo; con Busquets equilibrando lo invisible; con Villa sosteniendo la amenaza.

Holanda propuso una batalla física, áspera, al límite. España respondió desde la paciencia y también desde la épica. El pie de Casillas ante Robben fue una de esas acciones que resumen un torneo entero. La prórroga trajo el instante eterno: el pase de Navas y el disparo de Iniesta. «En ese momento no pensé en la historia, pensé en cumplir», dijo el manchego.

Desde la presidencia federativa, Ángel María Villar siempre interpretó aquel Mundial como la validación de un proceso largo. «Sudáfrica no fue un milagro. Fue el resultado de creer en una estructura, en una manera de formar y en una identidad reconocible», señaló Villar, que consideró que el éxito no residió solo en levantar la Copa sino en haberlo hecho sin traicionar un modelo.

ÚLTIMA HORA

Protagonistas